Ford Ranger Raptor ocasión 2.0 TDCI 213cv 4×4 Cabina Doble
Ford Ranger Raptor 2.0 TDCi 213 CV 4×4: una pick-up desarrollada para el alto rendimiento fuera del asfalto
Pick-up Premium, Nacional, en IMPECABLE estado , procedente de particular, único propietario, con todo el historial completo de mantenimiento, efectuado en servicio oficial Ford.
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Ford Ranger Raptor 2.0 TDCi 213 CV 4×4: una pick-up desarrollada para el alto rendimiento fuera del asfalto
El Ford Ranger Raptor 2.0 TDCi de 213 CV representa una interpretación muy particular del concepto pick-up. Mientras que la mayoría de los vehículos de este segmento están concebidos principalmente para el trabajo, el transporte de mercancías o las actividades profesionales, el Raptor introduce una filosofía diferente: ofrecer un comportamiento todoterreno de altas prestaciones sin renunciar a la versatilidad de una carrocería de doble cabina.
Desarrollado por Ford Performance, este modelo incorpora importantes modificaciones respecto al Ranger convencional. Su chasis reforzado, las suspensiones específicas FOX, la mayor anchura de vías y una transmisión preparada para afrontar terrenos exigentes lo convierten en un vehículo con una personalidad técnica muy definida.
La unidad que analizamos corresponde a un Ford Ranger Raptor matriculado en 2022, equipado con el motor diésel 2.0 EcoBlue biturbo de 213 CV, transmisión automática de diez velocidades y tracción total conectable.
Motor 2.0 EcoBlue biturbo: 213 CV y 500 Nm de par
Uno de los elementos más interesantes de esta generación del Ford Ranger Raptor es su motor.
Se trata de un propulsor diésel de cuatro cilindros y 1.995 cm³ que utiliza un sistema de doble sobrealimentación mediante dos turbocompresores que trabajan de manera secuencial.
Esta configuración permite combinar una buena respuesta a bajas revoluciones con una entrega de potencia sostenida a medida que aumenta el régimen del motor.
Sus principales cifras son:
- Motor 2.0 EcoBlue diésel biturbo.
- Cuatro cilindros en línea.
- Cilindrada de 1.995 cm³.
- Potencia máxima de 213 CV.
- Par motor máximo de 500 Nm.
- Transmisión automática de diez velocidades.
- Tracción 4×4 conectable con reductora.
El dato especialmente relevante es el par motor de 500 Nm, disponible desde un régimen relativamente bajo.
Esta característica resulta fundamental en un vehículo de estas dimensiones y peso, especialmente cuando circula por pendientes pronunciadas, superficies de baja adherencia o terrenos irregulares.
A diferencia de los motores que necesitan trabajar a un régimen elevado para ofrecer sus mejores prestaciones, el EcoBlue permite aprovechar su capacidad de empuje sin recurrir constantemente a velocidades de giro altas.
La utilización de dos turbocompresores también contribuye a reducir el retraso de respuesta característico de algunos motores diésel sobrealimentados.
Cambio automático de diez velocidades: una transmisión poco habitual en su segmento
El Ford Ranger Raptor incorpora una caja de cambios automática de diez relaciones, una solución que permite aprovechar con mayor precisión las características del motor biturbo.
Disponer de diez velocidades ofrece dos ventajas importantes.
Por una parte, las relaciones intermedias permiten mantener el motor dentro de su zona de funcionamiento más eficiente durante las aceleraciones.
Por otra, las marchas superiores favorecen una circulación más relajada en carretera, reduciendo el régimen de giro del motor cuando se mantiene una velocidad constante.
Esta transmisión también resulta especialmente interesante durante la conducción todoterreno.
En terrenos complicados, disponer de relaciones más escalonadas facilita adaptar la velocidad de avance a las condiciones del suelo.
Además, el conductor puede intervenir mediante las levas situadas detrás del volante, una característica que refuerza el planteamiento deportivo de esta versión.
La combinación del motor de 500 Nm con la transmisión automática de diez velocidades permite que el Raptor ofrezca una respuesta progresiva y controlable tanto en carretera como fuera de ella.
Suspensiones FOX: el elemento que realmente diferencia al Raptor
Si hay un apartado que distingue al Ford Ranger Raptor de una pick-up convencional, es su sistema de suspensión.
Ford Performance desarrolló una configuración específica utilizando amortiguadores FOX de alto rendimiento, diseñados para soportar condiciones de conducción especialmente exigentes.
Estos amortiguadores incorporan tecnología de amortiguación sensible a la posición, que permite modificar la resistencia hidráulica en función del recorrido de la suspensión.
En condiciones normales, el sistema busca ofrecer una respuesta relativamente confortable, absorbiendo las irregularidades habituales del terreno.
Sin embargo, cuando la suspensión se comprime de manera más intensa, como sucede al atravesar grandes baches o circular rápidamente por pistas deterioradas, aumenta la capacidad de amortiguación para controlar los movimientos de la carrocería.
Este funcionamiento resulta especialmente importante en un vehículo preparado para circular a velocidades elevadas sobre superficies irregulares.
El Ranger Raptor también sustituye la configuración trasera de ballestas del Ranger convencional por una suspensión específica con muelles helicoidales y un sistema de articulación mediante mecanismo Watt.
Esta arquitectura permite mejorar el control del eje trasero y reducir determinados movimientos laterales durante el recorrido de la suspensión.
El resultado es un comportamiento muy diferente al de una pick-up tradicional, especialmente cuando se circula sin carga en la zona posterior.
Chasis reforzado y mayor anchura de vías
Las modificaciones del Ranger Raptor no se limitan a las suspensiones.
Ford Performance también trabajó sobre la estructura del vehículo para adaptarla a las mayores exigencias de la conducción todoterreno deportiva.
El chasis de largueros incorpora refuerzos específicos en diferentes zonas, particularmente en los puntos sometidos a mayores esfuerzos.
También se modificaron las dimensiones respecto al Ranger convencional.
El Raptor presenta una carrocería considerablemente más ancha, con pasos de rueda ensanchados que permiten alojar sus neumáticos todoterreno y aumentar el recorrido disponible para las suspensiones.
Sus dimensiones aproximadas son:
- Longitud: 5,36 metros.
- Anchura: 2,03 metros, sin retrovisores.
- Altura: 1,87 metros.
- Distancia entre ejes: 3,22 metros.
- Altura libre al suelo: 283 mm.
La distancia entre ejes proporciona una plataforma estable, mientras que la anchura de vías contribuye a mejorar el comportamiento del vehículo en terrenos irregulares.
La altura libre al suelo de 283 milímetros constituye otra de sus características destacadas.
Esta cifra permite superar obstáculos importantes sin que los elementos inferiores del vehículo entren fácilmente en contacto con el terreno.
Tracción 4×4 con reductora y bloqueo del diferencial trasero
El sistema de tracción constituye otro de los pilares fundamentales del Ranger Raptor.
Esta generación utiliza un sistema de tracción total conectable que permite seleccionar diferentes configuraciones en función de las condiciones de circulación.
En condiciones normales de carretera puede utilizarse la tracción trasera, mientras que sobre superficies de baja adherencia es posible conectar la tracción a las cuatro ruedas.
El sistema también dispone de una gama de relaciones cortas mediante reductora.
La reductora multiplica la capacidad de avance a velocidades reducidas, algo especialmente útil en pendientes pronunciadas, terrenos rocosos o situaciones en las que es necesario mantener un control muy preciso de la velocidad.
A ello se suma el bloqueo electrónico del diferencial trasero.
Este dispositivo permite que ambas ruedas del eje posterior giren solidariamente cuando las condiciones lo requieren, mejorando la capacidad de tracción cuando una de ellas pierde contacto o adherencia.
Es importante diferenciar este sistema del de un SUV con tracción integral permanente.
El Ranger Raptor utiliza una arquitectura todoterreno tradicional, con una transmisión concebida para soportar esfuerzos importantes fuera del asfalto.
Seis modos de conducción y un programa Baja inspirado en la competición
El Ford Ranger Raptor dispone de un sistema de gestión del terreno que permite adaptar el comportamiento del vehículo a diferentes superficies.
Entre sus seis programas de conducción se encuentran los modos Normal, Sport, Hierba/Grava/Nieve, Barro/Arena, Rocas y Baja.
Cada uno modifica diferentes parámetros de funcionamiento, como la respuesta del acelerador, la gestión de la transmisión y la intervención de los sistemas electrónicos de tracción y estabilidad.
El modo Baja merece una atención especial.
Su denominación procede de las competiciones todoterreno de resistencia, particularmente de las pruebas disputadas en terrenos desérticos.
Este programa está concebido para una conducción dinámica sobre superficies no asfaltadas, modificando la respuesta del conjunto mecánico y permitiendo un funcionamiento adaptado a este tipo de utilización.
Es una característica que refleja claramente la filosofía del Ranger Raptor.
No se trata únicamente de superar obstáculos a baja velocidad, sino también de mantener un comportamiento estable y controlado cuando se circula con mayor rapidez sobre pistas y terrenos abiertos.
Neumáticos todoterreno y capacidad para superar obstáculos
El Ranger Raptor de esta generación utiliza neumáticos BFGoodrich All-Terrain T/A KO2 en medida 285/70 R17.
Son neumáticos específicamente concebidos para combinar circulación por carretera con un uso exigente fuera del asfalto.
Su perfil elevado proporciona una mayor capacidad de absorción frente a impactos y permite trabajar con una superficie de contacto adecuada sobre terrenos irregulares.
Las llantas de 17 pulgadas dejan espacio para un flanco de neumático considerable, algo especialmente importante en conducción todoterreno.
El vehículo presenta además unas cotas características de un todoterreno especializado.
Su ángulo de ataque ronda los 32,5 grados, mientras que los ángulos de salida y ventral se sitúan aproximadamente en 24 grados.
Estas cifras determinan la capacidad para afrontar pendientes, superar cambios bruscos de inclinación y evitar contactos de la carrocería con el suelo.
A ello se añade una capacidad de vadeo de hasta 850 milímetros, una cifra notable dentro de su categoría.
En conjunto, estas características permiten comprender por qué el Raptor ofrece capacidades muy superiores a las de una pick-up convencional cuando abandona el asfalto.
Diseño exterior: funcionalidad por encima de la estética
La imagen del Ford Ranger Raptor está estrechamente relacionada con sus características técnicas.
Su frontal incorpora una parrilla de grandes dimensiones con la inscripción FORD, un elemento identificativo de las versiones Raptor.
Los pasos de rueda ensanchados no responden únicamente a una cuestión estética.
Su diseño permite alojar la mayor anchura de vías, los neumáticos específicos y el recorrido adicional de las suspensiones.
Los paragolpes también presentan una configuración adaptada a la conducción todoterreno, favoreciendo los ángulos de entrada y salida.
Las protecciones inferiores contribuyen a proteger determinados componentes mecánicos frente a posibles impactos durante la circulación sobre terrenos accidentados.
Otro elemento característico son sus estribos laterales, que facilitan el acceso a un habitáculo situado a una altura considerable respecto al suelo.
La combinación de todos estos elementos da lugar a una carrocería de aspecto robusto, pero en la que buena parte de sus soluciones visuales tienen una justificación funcional.
Cabina doble: cinco plazas y una zona de carga independiente
A pesar de su orientación deportiva, el Ford Ranger Raptor mantiene una de las características esenciales de una pick-up: la separación entre el habitáculo y la zona de carga.
La carrocería de doble cabina dispone de cuatro puertas laterales y cinco plazas.
Esta configuración permite utilizar el vehículo para desplazamientos cotidianos sin renunciar a una caja posterior destinada al transporte de materiales, herramientas o equipamiento deportivo.
La zona de carga tiene una longitud aproximada de 1,56 metros y una anchura máxima cercana a 1,56 metros.
Entre los pasos de rueda, la anchura disponible es inferior.
Sin embargo, conviene destacar una diferencia importante respecto al Ranger convencional.
El Raptor prioriza el comportamiento dinámico y la capacidad de absorción de las suspensiones frente a la carga máxima.
Por este motivo, su capacidad de carga útil es más limitada que la de otras versiones de la gama Ranger orientadas específicamente al trabajo.
Esta característica no representa una carencia accidental, sino una consecuencia directa de su planteamiento técnico.
El Ranger Raptor está diseñado principalmente para desplazarse con eficacia sobre terrenos complicados, no para maximizar el peso transportado.
Interior: una interpretación deportiva del habitáculo Ranger
En el interior, el Ford Ranger Raptor mantiene la arquitectura general de la generación Ranger sobre la que está desarrollado, aunque introduce elementos específicos.
Uno de los más característicos es la utilización de asientos deportivos diseñados para ofrecer una mayor sujeción lateral.
Esta característica adquiere especial importancia durante la conducción sobre terrenos irregulares, donde los movimientos de la carrocería pueden ser considerablemente más acusados que en carretera.
El volante también presenta un diseño específico Raptor, con una referencia visual en su parte superior que permite identificar rápidamente su posición durante maniobras de conducción dinámica.
Las levas del cambio automático facilitan la selección manual de las relaciones sin retirar las manos del volante.
La posición de conducción es elevada y proporciona una perspectiva amplia del entorno, una característica especialmente útil en un vehículo de estas dimensiones.
La combinación de estos elementos permite que el habitáculo mantenga la funcionalidad propia de una pick-up, pero con detalles relacionados directamente con su orientación deportiva.
Comportamiento en carretera: una pick-up diferente
Aunque el Ranger Raptor ha sido desarrollado principalmente para destacar fuera del asfalto, sus modificaciones también influyen en el comportamiento sobre carretera.
La suspensión trasera mediante muelles helicoidales ofrece una respuesta diferente a la de las tradicionales ballestas utilizadas en muchas pick-ups.
Esto se aprecia especialmente cuando el vehículo circula sin carga, una situación en la que las suspensiones convencionales pueden transmitir movimientos más secos al habitáculo.
La mayor anchura de vías también contribuye a mejorar la estabilidad.
No obstante, sus dimensiones, su altura y sus neumáticos todoterreno condicionan inevitablemente el comportamiento dinámico.
El Ranger Raptor no pretende reproducir las sensaciones de conducción de un SUV deportivo de asfalto.
Su configuración está optimizada para ofrecer capacidad de absorción, resistencia y control sobre superficies irregulares.
Precisamente ahí reside su principal diferencia.
Mientras que otros vehículos de aspecto deportivo recurren a suspensiones más firmes y neumáticos de perfil bajo, el Raptor utiliza soluciones prácticamente opuestas para conseguir prestaciones elevadas fuera de la carretera.
Ford Ranger Raptor 213 CV: un concepto todoterreno muy especializado
El Ford Ranger Raptor 2.0 TDCi de 213 CV ocupa una posición singular dentro del mercado de vehículos todoterreno.
Su principal característica no es una cifra de potencia especialmente elevada ni una capacidad de carga superior a la de otras pick-ups.
Lo que realmente lo distingue es el desarrollo conjunto de su chasis, suspensiones, transmisión y sistemas de gestión del terreno.
El motor EcoBlue biturbo de 500 Nm proporciona el empuje necesario para mover un vehículo de estas dimensiones, mientras que la transmisión automática de diez velocidades permite aprovecharlo en condiciones muy diferentes.
Las suspensiones FOX, la arquitectura específica del eje trasero y los refuerzos estructurales transforman el comportamiento del Ranger convencional y lo acercan al concepto de los vehículos desarrollados para pruebas todoterreno de alta velocidad.
La unidad de 2022 que encontramos en Autos Sarriko pertenece a la generación equipada con el motor diésel de 213 CV, una configuración que combina una mecánica de elevado par con una preparación todoterreno muy especializada.
En definitiva, el Ford Ranger Raptor demuestra que una pick-up puede ir mucho más allá de su función tradicional como vehículo de trabajo, convirtiéndose en una máquina diseñada específicamente para disfrutar de la conducción fuera del asfalto.
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Fotos y video: Ivan Amor












